La modernización del sistema de saneamiento de Esquel está a punto de dar un salto cualitativo. El proyecto del nuevo nexo cloacal, una obra largamente gestionada, entrará en fase de ejecución tras los trámites administrativos de licitación, prometiendo resolver problemas críticos de conducción que hoy afectan a diversos sectores de la ciudad.
Adiós a los rebalses: Tecnología y capacidad
La obra consiste en la instalación de 2.800 metros de cañería desde la Avenida Irigoyen "aguas abajo". El objetivo principal es reemplazar y reforzar el actual sistema, que cuenta con cañerías de asbesto cemento de más de 40 años de antigüedad que hoy se encuentran dañadas o hundidas.
"Esto evitará los rebalses que tenemos cuando aumenta el caudal. La ciudad ha crecido y la infraestructura actual de 300 milímetros ya no es suficiente", explicó Mauricio Mateos. La nueva red utilizará cañería de 600 milímetros de diámetro de PAD (Polietileno de Alta Densidad), un material de alta resistencia que se une por termofusión para evitar cualquier tipo de filtración hacia las napas o el ingreso de agua freática al sistema.
Desafío técnico en terrenos blandos
El trazado de la obra presenta complicaciones geológicas importantes, ya que se desarrolla sobre terrenos blandos. Por ello, el proyecto contempla:
28 bocas de registro de hormigón: Diseñadas especialmente para resistir los movimientos del suelo y garantizar la estabilidad del sistema.
Trabajo sin corte de servicio: El gran desafío para las empresas contratistas será realizar el zanjeo, la instalación y el empalme sin interrumpir el servicio cloacal de los vecinos, dado que es un flujo que no puede detenerse.
Proyección a 20 años y nuevos loteos
Más allá de solucionar los problemas actuales, esta obra es la llave para el crecimiento urbano. Según Mateos, la mejora en la capacidad de transporte permitirá habilitar el loteo de zonas "aguas abajo" que hoy se encuentran limitadas por la falta de infraestructura básica.
La nueva cañería está diseñada con una proyección de 20 años, corrigiendo las pendientes actuales para optimizar el flujo. No obstante, el gerente aclaró que, si bien la cañería tendrá capacidad de sobra, el límite de nuevas conexiones seguirá dependiendo de la capacidad de procesamiento de la planta de tratamiento.
Plazos y expectativas
La obra tiene un plazo de ejecución de 6 meses. Aunque la Cooperativa ya completó la parte técnica, el inicio de los trabajos depende ahora de los tiempos administrativos de la repartición nacional o provincial que realice la adjudicación tras verificar las ofertas. El factor climático será clave: "Dependiendo de cuándo inicie, el invierno o las temporadas de lluvia podrían afectar el proceso debido a la complejidad del terreno", concluyó Mateos.