La investigación por la muerte de un bebé de un año y medio en el barrio San Lorenzo de Neuquén sumó este martes un dato clave: el resultado de la autopsia confirmó que el pequeño falleció por asfixia por sumersión. La causa es llevada adelante por el Ministerio Público Fiscal de Neuquén, que además informó que la madre será acusada formalmente este miércoles.
El hecho ocurrió el domingo por la noche, alrededor de las 20:40, cuando un móvil policial trasladó en código rojo al Hospital Heller al niño junto a su madre. Minutos antes, la mujer se había presentado en el destacamento policial del barrio para pedir ayuda.
Según la información preliminar, la madre manifestó que encontró al niño dentro de un balde con agua, con el rostro semi sumergido. En el hospital, la médica de guardia constató el fallecimiento.
tras las pericias correspondientes, el MPF confirmó que la causa de muerte fue asfixia por sumersión. En paralelo, se informó que la madre, de 38 años, permanece detenida y que este miércoles se realizará la audiencia de formulación de cargos.
De acuerdo a lo adelantado, podría ser acusada de homicidio culposo, figura que contempla la muerte causada sin intención, producto de imprudencia, negligencia o inobservancia de deberes. En tanto, el tío del niño fue liberado luego de prestar declaración. La investigación continúa para determinar las responsabilidades penales y reconstruir con precisión las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
En paralelo al avance judicial, el caso tomó mayor dimensión pública tras el testimonio de Jessica Palavecino, tía del bebé, quien expuso un contexto de vulnerabilidad y presuntas advertencias previas.
En declaraciones radiales, relató que el niño se habría ahogado en un balde con aproximadamente 20 centímetros de agua mientras su madre dormía. Según su versión, días antes había advertido sobre la situación y solicitado asistencia.
La mujer afirmó que se comunicó con la línea 102 y que acudió al destacamento policial para pedir un patrullero porque el menor estaba solo. También indicó que intentó contactar al 148, pero no obtuvo respuesta inmediata.
Según su relato, una niña de 11 años habría advertido que algo ocurría tras escuchar un golpe y al ingresar a la vivienda se encontró con la escena. Luego comenzó a pedir ayuda.
Tras el hecho, la Policía detuvo a la madre y a su hermano, quienes se encontraban en la casa. Horas más tarde se realizó un allanamiento en el domicilio, donde se encontraron entre 14 y 15 plantas de marihuana. Los familiares también dijeron que la madre del pequeño consumía drogas.