Un esquiador estuvo a punto de morir asfixiado tras quedar enterrado bajo un metro y medio de nieve en una pista de California, Estados Unidos. Fueron dos hombres, especialistas en ese deporte, quienes lograron divisarlo gracias a una mínima señal y, después de segundos dramáticos, pudieron salvaron.
El hecho ocurrió durante una tormenta que redujo la visibilidad a niveles casi nulos y dejó una acumulación excepcional de nieve fresca en pocas horas en el centro de esquí Palisades Tahoe, al norte de aquel estado.
Dos experimentados esquiadores que descendían por la zona se detuvieron sin un motivo claro y detectaron que sobresalían apenas las puntas de unos esquís de la superficie blanca. Esa pequeña observación fue la que permitió comprobar, al cabo, que una persona se encontraba completamente sepultada bajo la nieve.
Los dos hombres, oriundos de Sacramento, se acercaron rápidamente al sitio del hallazgo y comenzaron a retirar nieve desesperadamente con sus manos. Ambos trabajan en Land Park Ski and Sports, en Sacramento, y cuentan con formación y experiencia en esquí.
Al avanzar con la remoción, descubrieron que el esquiador estaba completamente invertido, con la cabeza hacia abajo y los pies hacia arriba, lo que comprometía de forma crítica su capacidad de respirar.
El rescate quedó registrado en un video grabado por Carson Schmidt, uno de los esquiadores. En las imágenes se escucha al hombre respirando con dificultad bajo la nieve mientras intentan localizar su rostro y despejarle las vías respiratorias.
"Tan pronto como nos dimos cuenta de que estaba cabeza abajo y pies arriba, comprobamos que no podía respirar", dijo Schmidt. Y agregó: "Se oye una gran inhalación una vez que la nieve desaparece de su cara".
Los inesperados rescatistas indicaron que el hombre estaba cubierto por al menos un metro y medio de nieve compacta, y que, al momento de ser liberado, uno de sus brazos ya se encontraba flácido. “Por alguna razón nos detuvimos y vimos las puntas de los esquís en el blanco y afortunadamente lo hicimos”, reflexionó Schmitdt.
El centro de esquí Palisades Tahoe reportó el día del incidente, el miércoles 18 de febrero, una acumulación de 112 centímetros de nieve fresca, que se sumaron a otros 73 centímetros registrados el día anterior. La combinación de fuertes vientos, visibilidad reducida y nevadas persistentes obligó al cierre del complejo por razones operativas y de seguridad.
Un esquiador consultado por FOX40 señaló que la pista donde se produjo el rescate es considerada una de las más exigentes del complejo y figura entre las más difíciles de recorrer, incluso para deportistas con experiencia en montaña.
"Espero que mi publicación concientice a la comunidad esquiadora sobre la importancia de esquiar con un amigo", dijo Schmidt, quien admitió que dudó sobre si publicar o no el video del rescate.