Tras el trágico fallecimiento de la joven Sofía Devries durante una jornada de buceo, Alejandro Andres realizó un extenso descargo público a través de la cuenta de Instagram de la empresa. El referente de la firma contratada para la actividad calificó lo ocurrido como una "pesadilla" y explicó que su silencio inicial se debió a razones estrictamente legales y técnicas.
Investigación judicial e incomunicación
Andres inició su mensaje aclarando que no pudo expresarse antes debido a la investigación en marcha: "Dentro de todo el proceso judicial, yo perdí acceso a mis redes, a mis dispositivos y a mi línea". Según explicó, el secuestro de sus equipos por parte de la justicia lo mantuvo incomunicado durante varios días.
Sobre la logística del hecho, el referente fue puntual al deslindar responsabilidades directas sobre la inmersión: "No era una operación de Freediving Patagonia, a nosotros nos habían contratado un traslado. No voy a hablar de lo que pasó ni voy a juzgar a nadie, de eso se va a encargar el juez de la causa".
Impacto personal y el regreso a la actividad
Visiblemente conmovido, Andres relató que las imágenes del accidente lo persiguen constantemente. "Lo que sucedió va a ser algo que a mí personalmente me va a atormentar el resto de mis días. Nunca me había tocado vivir una cosa así", expresó, y agregó que los comentarios hirientes de personas ajenas al hecho "lograron lastimar".
Pese al golpe, confirmó que continuará con su labor: "Tengo este negocio que me llevó 15 años tener y no me queda otra que seguir. Tomé la decisión de volver a abrir las puertas y volver a empezar". Finalmente, agradeció el apoyo de su círculo cercano y de quienes confiaron en su trayectoria de dos décadas en la disciplina.