Bajo la premisa de "ahora lo tuyo es tuyo", el jefe de Gabinete Manuel Adorni celebró la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal. La normativa representa una pieza clave en la estrategia del Ministerio de Economía para que los ahorristas vuelquen al sistema formal parte de los 170.000 millones de dólares que se estiman fuera del circuito bancario.
¿Qué cambia para el contribuyente?
La ley introduce el Régimen Simplificado de Ganancias, donde el fisco presenta una declaración precargada que el usuario puede aceptar o modificar. Al pagar, se activa un "efecto liberatorio": ARCA no podrá revisar declaraciones previas, siempre que no existan discrepancias mayores al 15%.
El nuevo esquema fiscal introduce cambios estructurales tanto en las condiciones de adhesión como en el régimen de sanciones. En cuanto a los puntos clave del régimen, se establece que los beneficios del Régimen Simplificado de Ganancias serán aplicables para aquellos contribuyentes que perciban ingresos anuales de hasta $1.000 millones, siempre y cuando su patrimonio neto no supere el límite de $10.000 millones. Una de las innovaciones más significativas es que, a diferencia del sistema anterior, ya no se exigirá detallar el origen de cada activo en la declaración patrimonial (justificación patrimonial), permitiendo que el declarante se enfoque exclusivamente en sus ventas, costos y deducciones.
Por otro lado, la normativa contempla una reducción sustancial en las penas por evasión, actualizando montos que habían sido licuados por la inflación. El umbral mínimo para iniciar una causa penal por evasión simple se elevó drásticamente de $1,5 millones a $100 millones, mientras que en el caso de la evasión agravada, el piso subió de $15 millones a $1.000 millones. Finalmente, se reduce el tiempo de acción del Estado sobre los contribuyentes, ya que los hechos prescribirán ahora a los 3 años, recortando el plazo de 5 años que regía hasta el momento.
La advertencia: ARCA no es la UIF
A pesar del entusiasmo oficial por la "dolarización voluntaria", especialistas tributarios como Juan Pablo Barbieri advierten sobre un riesgo latente. Si bien ARCA (ex AFIP) puede no reclamar impuestos por el dinero depositado, la Unidad de Información Financiera (UIF) mantiene sus facultades intactas. "Una cosa es el perdón fiscal y otra es la Ley de Lavado de Activos. Si no podés justificar el origen del dinero, la UIF puede iniciar una causa penal, ya que la Ley de Inocencia Fiscal no anula las obligaciones de la Ley 25.246", explican los expertos.
En definitiva, la medida facilita la regularización para pequeños comercios o ahorristas minoristas, pero deja una puerta abierta para que el Estado investigue depósitos significativos si sospecha de actividades ilícitas, más allá de la omisión de impuestos.