Volver al Parque Nacional Los Alerces después de los incendios del verano es encontrarse con un paisaje distinto. El fuego dejó marcas profundas, visibles en muchos sectores del bosque, pero también aparecen señales de un entorno que intenta recuperarse.
Las imágenes no buscan esconder lo que ocurrió. Hay zonas enteras donde la vegetación quedó completamente arrasada y donde todavía predominan los troncos negros y el silencio que dejó el incendio.
Sin embargo, el otoño también modifica la forma de mirar el paisaje. Los colores de esta época acompañan la transición natural del bosque y, de alguna manera, suavizan visualmente el impacto del fuego. No lo borran, pero sí muestran que la naturaleza sigue su curso.
Hoy conviven dos escenarios en el parque: sectores de montaña, áreas cercanas al río y partes de la ruta que lograron salvarse de las llamas, junto a otros espacios donde el daño fue total.
La Ruta Provincial 71 se encuentra en buenas condiciones y puede recorrerse con cualquier tipo de vehículo. Solo hay algunos tramos con barro, aunque el acceso general al parque no presenta inconvenientes. En cuanto a los senderos, todavía son pocos los habilitados en la portada Norte. La pasarela sobre el río Arrayanes permanece abierta, aunque el recorrido autorizado llega únicamente hasta Puerto Chucao. Mientras tanto, continúa el trabajo de recuperación y reapertura progresiva de senderos de baja dificultad.
El parque está abierto. No como antes, porque el fuego cambió parte de su paisaje. Pero sigue ahí, de pie, atravesando lentamente el proceso de sanar.
Video e información: Comarca Una