Los trabajos en la Planta de Residuos Sólidos Urbanos de Esquel ingresaron en su etapa final tras alcanzar el 80% de ejecución. El desarrollo de las tareas de soldadura e impermeabilización no presentó interrupciones por factores climáticos, lo que permitió mantener la continuidad de la obra por parte de la empresa contratista.
Durante las últimas semanas se realizaron verificaciones técnicas sobre el comportamiento de las membranas y la impermeabilización del suelo ante las precipitaciones. Este procedimiento sirvió para evaluar el movimiento del agua de lluvia y la efectividad del sistema de escurrimiento. Al respecto, la gerenta del GIRSU, Mariana López Rey, explicó que "las pendientes son correctas para la colección de lixiviados, que es un tema muy importante en los módulos, y esto es una muy buena noticia".
El ritmo actual de las tareas prevé una finalización anticipada en comparación con el cronograma original. Si bien la fecha exacta depende del retiro de la empresa, el reacondicionamiento del lugar y los plazos administrativos, se estima que el módulo estará concluido entre los meses de julio y agosto.
Una vez finalizada la obra civil, se implementará una instancia de formación técnica para los operarios y se redactará un documento guía para el manejo del sector. "La etapa inicial de uso del relleno es muy delicada, hay que tener mucho cuidado, entonces también estamos cambiando procedimientos en la planta, no es lo mismo empezar a operar un módulo que trabajar en un módulo que ya tiene capas de cobertura de protección de membrana por el mismo residuo que se genera", señaló López Rey con relación a los nuevos protocolos de operación que se aplicarán en el sitio.
EBW