En diálogo exclusivo con Red43, Matías Ola, organizador del Mundial de Natación de Aguas Frías en El Calafate, brindó precisiones sobre la 4ta edición del campeonato en el Lago Argentino.
En medio de los preparativos de cara al evento, el organizador destacó el marco natural previo al inicio de las pruebas: "Está todo lleno, nevando desde anoche y está todo blanco, increíble la vista que hoy tenemos de El Calafate".
Sobre los orígenes de esta práctica en el país, recordó que la propuesta "comenzó hace mucho tiempo, unos 12 años, cuando trajimos la idea de que Argentina también puede ser parte de un circuito internacional de natación de invierno, que es una disciplina muy nórdica, donde las personas nadan sin traje de neopreno y soportan las bajas temperaturas del agua con un entrenamiento previo". Tras gestionar los permisos ante el Parque Nacional Los Glaciares para utilizar el espejo de agua frente al Perito Moreno, la iniciativa se consolidó como sede fija. "Hoy duplicamos la cantidad de nadadores que llegaron el año pasado y tenemos una proyección aún mucho más grande para el 2028", celebró.
En relación con los avales institucionales, Ola valoró el acompañamiento público y las exigencias ambientales requeridas: "Tenemos el apoyo de muchos organismos. Desde Nación, el Parque Nacional, parte de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deporte que dirige Daniel Scioli, realizó todas las articulaciones posibles. Tuvimos que cumplir con un montón de requisitos sobre sustentabilidad dentro de un área protegida y lo hemos logrado punto por punto".
Respecto a la logística deportiva, la novedad central radica en el armado de un natatorio sobre el lago. "Es una plataforma de cubos flotantes que al unirse le dan la forma a una pileta de 25 metros. Permite que los nadadores compitan en un circuito cerrado, seguro y controlado en temperaturas por debajo de los 2 grados", explicó. Asimismo, al finalizar las exigentes pruebas, la organización dispone de infraestructura para la recuperación térmica: "Tenemos carpas preparadas con bebidas calientes y saunas. Te saca de tu estado de confort y te ayuda a conectarte con la naturaleza de otra forma".
En el plano personal y promocional, Ola sostuvo que combina la logística con la participación en distancias cortas, buscando instalar a la Patagonia dentro de la agenda global del deporte de invierno. En ese sentido, destacó la articulación con aerolíneas para facilitar la llegada de delegaciones extranjeras que aprovechan la fecha para hacer turismo en el país.
Para quienes no compiten en pruebas de velocidad, la propuesta suma una alternativa guiada. "La inmersión glacial es una actividad para no nadadores con dos días de instrucción previa sobre la técnica y respiración para exponerse a estas temperaturas. Cualquier persona de cualquier edad puede sumarse, previo chequeo médico", indicó sobre la experiencia de ingresar al agua frente a la pared de hielo.
A modo de invitación, el referente enfatizó que "es un viaje de ida. Cuando se ingresa a este mundo se entienden muchísimas cosas sobre las capacidades que tiene el ser humano de superarse a sí mismo. No hay otra experiencia igual en Argentina".
En cuanto a las cifras definitivas de convocatoria, confirmó la presencia de 280 competidores provenientes de 16 países, más de 20 inscriptos para las jornadas de inmersión y una convocatoria masiva proyectada para el fin de semana. "El domingo 9 haremos 'El Chapuzón', una actividad abierta donde esperamos recibir a más de 400 personas de todo El Calafate", concluyó.