La semana corta por el feriado del 9 de Julio comienza con un escenario que ya resulta familiar para buena parte de la Comarca Andina: otra madrugada de intenso frío, cañerías que todavía siguen congeladas en algunas zonas y vehículos cubiertos de escarcha desde temprano.
El fin de semana regaló jornadas muy disfrutables gracias al sol, aunque las temperaturas permanecieron muy bajas. Ese aire frío sigue instalado y este lunes vuelve a sentirse desde las primeras horas, con registros cercanos a los -5 °C en las zonas más propensas a las heladas.
Durante la mañana el ambiente continuará estable, con viento muy débil del oeste y apenas algunas nubes. Esa calma favorecerá que el frío se mantenga hasta bien entrada la mañana, por lo que quienes deban salir temprano encontrarán condiciones similares a las de los últimos días.
A partir del mediodía comenzará a cambiar lentamente el panorama. La nubosidad irá aumentando y la temperatura alcanzará una máxima cercana a los 4 °C, suficiente para suavizar algo la sensación térmica respecto del amanecer, aunque sin dejar de hablar de una jornada plenamente invernal.
El viento no será protagonista. Se mantendrá generalmente flojo durante gran parte del día, aunque hacia la noche podrían registrarse algunas ráfagas más intensas, cercanas a los 50 km/h, asociadas al cambio de tiempo.
Las probabilidades de precipitaciones aparecerán durante la tarde en forma de lluvias aisladas y, con el descenso de la temperatura al anochecer, existe la posibilidad de que esas precipitaciones se presenten como nevadas en sectores favorables, especialmente en zonas más elevadas y cercanas a la cordillera.
Así comienza una semana con pocos días laborales antes del feriado largo, en la que el invierno parece decidido a seguir marcando el ritmo de la vida cotidiana en la Comarca Andina: entre salamandras encendidas, mates que ayudan a entrar en calor y la mirada puesta, una vez más, en los cerros para ver si el blanco vuelve a ganar terreno.
O.P.