Cada 11 de septiembre, la Argentina celebra el Día del Maestro en conmemoración del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, ocurrido en esa fecha en 1888. La efeméride reconoce la labor de quienes sostienen la educación y tiene un origen continental que pocos conocen.
La fecha surgió durante la Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas, realizada en Panamá entre el 27 de septiembre y el 4 de octubre de 1943.
En ese encuentro se rindió homenaje a Sarmiento al cumplirse 55 años de su muerte y se resolvió adoptar el 11 de septiembre como día para reconocer la entrega de los maestros de primaria. Argentina incorporó oficialmente la resolución en 1945, durante el gobierno de Edelmiro Farrell.
Sarmiento comenzó su vínculo con la enseñanza muy joven: a los 15 años fundó una escuela en San Francisco del Monte de Oro, San Luis.
Durante su presidencia (1868-1874) se fundaron alrededor de 800 escuelas y la matrícula escolar pasó de 30.000 a más de 100.000 alumnos. También promovió el primer censo escolar, la formación de maestros y la creación de instituciones como la Academia Nacional de Ciencias, el Observatorio Astronómico, el Colegio Militar y el Liceo Naval.
Además, fue uno de los principales impulsores de la Ley 1420 de educación común, sancionada en 1884.
Y aunque es una de las efemérides más importantes del calendario educativo, no es feriado nacional.