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“El Tetratlón del Club Andino Esquel es parte de mi vida "

Lo destacó Germán “Loli” Roberts, una leyenda del deporte esquelense

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En la previa de la 35° edición de la emblemática prueba combinada, el histórico ganador repasa sus ocho victorias consecutivas, las batallas épicas con sus rivales, la inolvidable foto con Gustavo Freeman y el amor ininterrumpido por su tierra natal.

 

 

(Por Carlos "el Chavo" Ortiz). - Hay nombres que quedan grabados a fuego en las páginas de la historia deportiva de una región, y el de Germán "Loli" Roberts es, sin dudas, el sinónimo más puro del Tetratlón del Club Andino Esquel.

 

Poseedor de una marca legendaria —ocho victorias consecutivas—, el gran atleta esquelense dialogó con el programa deportivo de Radio Nacional Esquel a pocos días de que se corra la 35° edición del mítico evento, programada para este próximo domingo 27 de septiembre.

 

Desde El Chaltén, donde reside y trabaja actualmente, “Loli” abrió su corazón y dejó en claro que la distancia no borra la pasión por la prueba que lo vio nacer como deportista de elite:

 

"Para mí el Tetra significa un montón. Es parte de mi vida, es parte de la puerta de mi carrera deportiva... Con el Tetra pude crecer un montón y significa muchísimo para mí", confesó emocionado.

 

 

SIN ESTRATEGIA, PURA ENTREGA

 

Al repasar aquellas ocho coronaciones consecutivas, Roberts recuerda un estilo de competencia impulsado por la vocación y el instinto puro:

 

"Casi no recuerdo cómo hacía, porque hoy por hoy recuerdo los ritmos que imponía y los planteos... prácticamente no tenía estrategia ni nada, solamente agachaba la cabeza y hasta que no veía el arco de llegada no paraba. Fue todo muy natural y lo disfruté muchísimo".

 

Sin embargo, detrás de la gloria individual, “Loli” siempre tuvo claro que nadie llega solo a la cima: "Si bien yo corría, detrás mío había un montón de gente y un equipo acompañándome".

 

 

LA DISCIPLINA CLAVE Y LOS GRANDES RIVALES

 

Al analizar las cuatro disciplinas de la prueba, “Loli” sorprendió al recordar sus comienzos:

 

"Lo que más me costó, cuando arranqué, terminó siendo mi fuente de trabajo: el kayak. Ahí tenía una baja importante, entonces empecé a entrenar y entrenar, a darle importancia... pero siempre dije que en las cuatro disciplinas tenés que ser neutro en todo, una media de las cuatro hace que tengas una buena performance".

 

En el camino hacia sus ocho títulos, enfrentó a grandes figuras de las pruebas combinadas, entre quienes destaca a Roberto "Paco" Bustos, representante de General Roca: "mi rival número uno e íntimo amigo, somos como carne y uña. Se había puesto como un mito, él tenía 20 o 25 años más que yo. En mi debut con 17 años en el Tetra de Chapelco, él ganó y yo quedé a 15 segundos; siempre fue el rival a vencer".

 

 

LA FOTO ETERNA: "LA TENGO AL LADO DE MI CAMA"

 

Una de las anécdotas más emotivas de la charla remite a una postal histórica del deporte cordillerano: la foto capturada por el fotógrafo José Bastía en la edición de 1990, donde se ve a Gustavo "el Chivo" Freeman acompañándolo exhausto hasta la línea de llegada.

 

"Esa foto la tengo al lado de mi cama. Es magnífica, es un fotón y es parte del Tetra", relató “Loli" antes de evocar cómo se gestó aquel momento:

 

"En el '90 no sabía ni para qué lado era el manubrio de la moto (NR. en esa época había una etapa de motociclismo). Cuando llegué a la Laguna La Zeta, la moto que me prestó Federico Braese no arrancaba. Estaban el 'Rubio' Álvarez, Cretton, el 'Loco' Cleri tratando de ayudarme, y yo iba como 10 minutos adelante. Al final Cretton me prestó una 250 de cross que no le andaba ni primera ni segunda, ¡tenía que sacarla en tercera! No tenía experiencia, me caí, me golpeé, me corté un poco y venía todo ensangrentado".

 

A pesar de haber ganado la competencia ese año, "el Chivo" Freeman —quien había sido su entrenador de esquí— no dudó en asistir a su alumno:

 

"Estaba re preocupado por lo que me había pasado, así que salió corriendo desesperado, en patas —si ves la foto tiene las zapatillas en la mano—, me agarró del brazo y me acompañó hasta la llegada. Un momento muy emotivo".

 

 

EL AMOR POR ESQUEL Y EL LEGADO FAMILIAR

 

Aunque las exigencias laborales hoy lo encuentran en Santa Cruz, Roberts deja en claro que sus raíces permanecen intactas en la cordillera chubutense:

 

"Mi corazón siempre está en Esquel, yo amo Esquel y soy de Esquel. Cada vez que voy me cuesta un montón volverme. No quita que en algún momento de la vida me dé la oportunidad de poder estar nuevamente allá".

 

En esta 35° edición, la tradición de los Roberts continuará en la pista con la participación de sus hijos Mateo y Tomás. "Tengo mis favoritos ahí y voy a estar pendiente", aseguró con orgullo.

 

Antes de despedirse, dejó una profunda felicitación al Club Andino Esquel y un homenaje al recordado "Duggy" Berwyn.

 

"Quiero felicitar enormemente a los organizadores y a toda la gente que hace el esfuerzo de llevar este gran evento tan importante para Esquel todos los años. Mantener un evento así es muy difícil. Siempre recuerdo al 'Duggy' como un gran amigo y un personaje del deporte. En los próximos años voy a hacer lo imposible para poder estar participando nuevamente".

 

“Loli” Roberts no solo dejó su huella en los tiempos y en los podios del Tetratlón del Club Andino Esquel; dejó, por sobre todas las cosas, un ejemplo de humildad, compañerismo y amor incondicional por el deporte de su pueblo.

 

 

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