Detrás de cada bajada en la montaña hay un proceso de aprendizaje donde la perseverancia pesa tanto como la técnica. Tras una jornada difícil en la que no pudo completar la prueba por la pérdida de un esquí, el joven deportista Benjamín Neira, del Club Andino Esquel, logró recuperarse y conquistar el cuarto lugar en la categoría Slalom U16 durante el Torneo Patagónico.
A sus 15 años, Neira lleva el esquí en la sangre. Introducido en el deporte por su padre y rodeado de una familia con tradición sobre las tablas, encontró en el Cerro La Hoya el escenario ideal para desarrollarse. "La Hoya está muy bueno, tiene buenas pistas y el cerro ayudó bastante con el pisado", destacó sobre el estado de la nieve a pesar de las exigencias del trazado.
EL SENTIDO DE PERTENENCIA POR EL CAE
En un contexto competitivo donde muchos atletas cambian de institución o abandonan la disciplina, Benjamín reafirma su compromiso con sus raíces. Para él, el Club Andino Esquel es mucho más que un centro de entrenamiento: "El club es muy familiar. Muchos se han cambiado o han dejado, pero yo quiero seguir".
Con la mirada puesta en sus próximos desafíos, Benjamín Neira continúa demostrando la madurez y la pasión de una de las jóvenes promesas del esquí patagónico.
Además del esquí alpino, donde combina el slalom con la preparación para el Giant Slalom, Benjamín explora otras disciplinas como el hockey sobre pista. Sin embargo, sus metas principales están fijadas en las pistas, pero de nieve.
Por ejemplo, en el Campeonato Nacional de Esquí, Benjamín Busca consolidar su rendimiento y completar todas las mangas de competencia. En tanto su gran objetivo de la temporada es sumar los puntos necesarios para clasificar a las prestigiosas carreras FIS Children en el invierno europeo.