El 15 de mayo de 2010, Gustavo Cerati subió al escenario del Estadio de Fútbol de la Universidad Simón Bolívar, en Caracas, para brindar el último recital de una carrera que había marcado generaciones.
La presentación formaba parte de la gira Fuerza Natural, con la que recorría distintos países para presentar su quinto álbum como solista. Vestido de blanco, abrió el concierto con la canción que daba nombre al disco y recorrió 25 temas ante miles de personas.
Entre las canciones que interpretó estuvieron “Magia”, “Deja vú”, “Cactus” y varios clásicos de su carrera. Pero fue “Lago en el cielo” la que quedó grabada para siempre como la última canción que Cerati tocó sobre un escenario.
Al terminar el recital, se despidió del público con una frase que en ese momento parecía una más, pero que con el paso del tiempo adquirió un significado imposible de ignorar: “Hasta la próxima, chau”.
Nadie en aquel estadio podía imaginar que acababa de presenciar la última presentación en vivo de uno de los artistas más importantes del rock argentino.
La noche que cambió todo
Después del show, mientras se encontraba en el backstage, Cerati sufrió un accidente cerebrovascular y debió ser trasladado de urgencia a una clínica de Caracas.
Durante las primeras horas recuperó parcialmente la conciencia. No podía hablar, pero lograba comunicarse mediante gestos y permanecía acompañado por personas de su entorno.
Sin embargo, su estado se agravó pocos días después. Un edema cerebral obligó a realizar una intervención quirúrgica y, tras la operación, el músico cayó en coma.
El 7 de junio de 2010 fue trasladado en aeroambulancia a Buenos Aires. Primero permaneció internado en FLENI y, meses después, fue llevado a la Clínica ALCLA, donde continuó bajo atención médica durante los siguientes años.
Durante ese tiempo, su familia y sus amigos mantuvieron la esperanza de volver a verlo recuperado. Sus seguidores, mientras tanto, esperaron durante meses y luego años alguna señal que finalmente nunca llegó.
1571 días después
El 4 de septiembre de 2014, cuatro años después de aquel último concierto en Caracas, llegó la noticia que millones de personas habían temido.
Gustavo Cerati murió a los 55 años, después de permanecer 1571 días en coma, como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.
Su muerte provocó una enorme conmoción en Argentina y en toda Latinoamérica. Miles de personas se acercaron a despedirlo y a rendir homenaje a un músico cuya obra había trascendido las fronteras del país.
Hoy, a 12 años de su muerte, sus canciones siguen sonando en nuevas generaciones. Y aquella noche de mayo de 2010 permanece en la memoria como una de esas despedidas que nadie sabía que estaba presenciando: un último acorde, un último escenario y un simple “Hasta la próxima, chau” que terminó convirtiéndose en eterno.
AMD