El ministerio de Energía le avisó a las refinerías que el acuerdo que existe para sostener el valor de la nafta queda suspendido. Por lo tanto, a partir del primero de octubre, el precio del combustible será libre y cada empresa cobrará lo que considere.
Se espera que el Gobierno nacional haga hoy el anuncio oficial, pero el ministro Juan José Aranguren ya se adelantó y le envió una carta el viernes de la semana pasada a las empresas avisándole de la suspensión de la medida, que cada 3 meses permitía el aumento de la nafta (y que vence el 31 de diciembre).
De esta forma, se espera que las empresas aumenten entre el 7 y el 12 por ciento el valor de la nafta. Sin embargo, hay varios factores clave: el precio del dólar y del barril de crudo; y ver qué hace YPF. Sucede que, si la petrolera estatal no aumenta, el resto no incrementaría los precios ya que no serían competitivos.
Esta decisión estuvo fundamentada en el precio del barril del petróleo. Con el acuerdo, las refinerías le pagaban US$ 55 el barril a las petroleras para que se siguiera sosteniendo el valor y la industria continuara invirtiendo y manteniendo los puestos de trabajo. Ahora, está en US$ 58, por eso el ministerio ve ahí la razón para suspender el acuerdo.
El hecho de que el pacto quede suspendido y no cancelado se debe a que, si el valor del barril volviera a los US$ 55, el acuerdo volvería a entrar en vigencia. (T.N)