“Hace unos cuantos años que Chubut sigue en una fiesta que lamentablemente la termina de pagar la gente con políticas que no se llevan adelante”. Las declaraciones del intendente de Comodoro Rivadavia y excandidato a gobernador Juan Pablo Luque llevaron a la luz la “grieta” que se había producido antes de las elecciones con el gobierno provincial. Antes de ir a las urnas hubo silencio al respecto pero ya era un secreto a voces que entre Mariano Arcioni, uno de los mentores de la candidatura de Luque y el jefe comunal de la ciudad petrolera, las relaciones estaban rotas.
Aquella frase de Luque en uno de los debates fue clave para encender la llama del distanciamiento: “Yo no tengo nada que ver con Arcioni”, había dicho ante una “chicana” del actual gobernador elector Ignacio “Nacho” Torres. Desde entonces, las relaciones no fueron las mejores. O mejor dicho quedaron totalmente cortadas. Y en medio de la campaña.
Ahora, Luque va blanqueando aquella situación. Una parte de sus declaraciones a medios comodorenses tienen que ver con la aprobación de la ampliación presupuestaria por 147 mil millones de pesos por parte de la Legislatura y a pedido del gobierno. “Fijé posición sobre la ampliación presupuestaria, creo que es un error y está mal. Hay que ser responsables para que aquellos a los que les toque administrar la provincia después, lo hagan de la mejor manera a como está administrada hoy que es muy malo”, dijo Luque.
Y agregó: “Por eso tenemos un desastre financiero en Chubut y el incumplimiento en políticas de Estado concretas. Hay que intentar buscar esto con administración más responsable y que entiendan al Estado como una continuidad permanente. No con la idea de si me voy exploto todo”.
También criticó la incorporación de personal de planta permanente en la provincia. “Meter un montón de funcionarios para poder ingresar a planta permanente de la provincia es un acto donde se muestra de qué manera se entiende el Estado. Y eso está muy mal, es reprochable”, concluyó.