El secretario de Salud de la provincia, Sergio Wisky, ofreció un panorama detallado sobre la situación financiera de la obra social y los desafíos que enfrenta el sistema sanitario. El funcionario destacó las medidas implementadas para superar las tensiones y mejorar la calidad del servicio, así como las negociaciones en curso con los gremios para lograr una distribución más equitativa de los recursos.
"Un balance complicado"
Wisky reconoció que el sistema de obra social atraviesa un momento crítico debido a los problemas financieros. "El balance es complicado. La obra social no está bien y estamos tomando más de 100 medidas para ajustarla", explicó el funcionario.
En este contexto, resaltó la importancia de la legislación para aumentar los aportes al sistema, lo que permitiría reducir la dependencia de los fondos extraordinarios del tesoro provincial.
El impacto del financiamiento y el gasto público
Una de las principales dificultades mencionadas por el secretario de Salud es el financiamiento insuficiente de la obra social, que genera tensiones, especialmente en un contexto de pobreza que afecta al 50% de la población. "Hoy estamos exigiendo un esfuerzo solidario para poder compensar y ser más equitativos en la distribución de la salud", agregó.
Según Wisky, el gobierno provincial destina una parte importante del presupuesto a cubrir el déficit de la obra social, con una cifra que asciende a aproximadamente 11 millones de dólares mensuales. "Esto tiene un impacto enorme en el bolsillo de los trabajadores", dijo el funcionario.
Medidas y objetivos a corto plazo
En cuanto al futuro de la obra social, Wisky se mostró optimista, aunque realista sobre los desafíos por venir. "Para febrero del próximo año esperamos tener estabilizado financieramente el Instituto, y para agosto, esperamos contar con una obra social con una buena prestación", aseguró.
Remarcó que entre las medidas a implementar se encuentra el fortalecimiento de la atención a los afiliados con enfermedades crónicas, como diabéticos e hipertensos, y la mejora de la cobertura para tratamientos no urgentes.
Tratamientos costosos
El secretario de Salud también detalló las dificultades derivadas de los costos asociados a los tratamientos médicos, especialmente aquellos para pacientes con enfermedades graves. "El tratamiento de algunos pacientes llega a los 8 millones de pesos por mes, lo que representa una carga muy pesada para el sistema", reconoció.
A pesar de ello, Wisky afirmó que el objetivo es seguir priorizando a quienes más lo necesitan, como los 3.000 afiliados que concentran el 50% del gasto en salud.
Negociación con gremios
Finalmente, Wisky hizo referencia a las negociaciones con los gremios, en particular con los trabajadores bancarios, para lograr una solución solidaria que permita incorporar más aportes al sistema. "Estamos trabajando con los gremios para que hagan este esfuerzo solidario que estamos haciendo todos", explicó.
O.P