28 de Enero de 2026
sociedad |

Lluvias débiles en Los Alerces: El clima ayuda a humedecer el suelo pero el incendio persiste

Aunque el asfalto mojado despierta esperanza, los 2 milímetros caídos son insuficientes frente a un incendio que ya devoró 15.000 hectáreas. Se necesitan lluvias intensas para frenar el foco.

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El reporte de este miércoles 28 de enero trajo una imagen que la región esperaba con ansias: la calzada de la ruta húmeda y el cielo finalmente descargando algo de alivio. A través de videos compartidos por quienes transitan la zona, se pudo observar cómo la lluvia comenzó a generar expectativas en el Parque Nacional y en la ciudad de Esquel. Sin embargo, detrás de la esperanza que genera el ruido del agua contra el asfalto, los datos técnicos del último parte oficial obligan a mantener una mirada realista sobre la situación.

 

Las precipitaciones registradas durante la mañana fueron de menos de 2 milímetros, una cantidad que los expertos consideran insuficiente para generar un cambio drástico en el comportamiento de las llamas. Para que el agua logre penetrar el suelo y enfriar el material combustible acumulado en el bosque, se estima que deberían caer al menos 20 milímetros. Por este motivo, el incendio se mantiene activo dentro de los límites del Parque Nacional Los Alerces con una superficie que ya alcanza las 15.000 hectáreas afectadas.

 

El operativo de combate cuenta actualmente con más de 500 personas pertenecientes a Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias y la Provincia del Chubut. El personal trabaja en frentes complejos, marcados por pendientes pronunciadas y un viento que, aunque moderado, sigue dificultando las tareas de control. El brigadista Hernán Mondino explicó que la magnitud del siniestro es tal que solo podrá dimensionarse totalmente una vez que logren contener los focos que avanzaron desde la zona del Lago Menéndez hacia sectores poblados.

 

Actualmente se mantienen las restricciones de seguridad para proteger tanto a los visitantes como a los residentes. La Portada Norte continúa cerrada, el tránsito por la Ruta 71 es limitado y la navegación en el Lago Futalaufquen sigue prohibida. Mientras las cuadrillas realizan guardias nocturnas para cuidar las estructuras y enfriar los puntos críticos, la región permanece expectante ante el pronóstico del tiempo. El deseo de todos es que estas primeras gotas sean el preludio de una tormenta más firme, la única capaz de torcerle el brazo a un incendio que se resiste a desaparecer.

 

 

 

 

E.B.W.

 

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