TREVELIN FUE SEDE DEL 2º FESTIVAL INTERNACIONAL DE BLUES
Cultura, turismo y solidaridad en un evento que convocó a artistas nacionales e internacionales
Durante el fin de semana, Trevelin fue sede del 2º Festival Internacional de Blues, que se desarrolló en la Plaza Coronel Fontana, convocando a vecinos, vecinas y visitantes en torno a una propuesta cultural de alcance regional e internacional, que consolida a la localidad como un punto de referencia para este género musical.
El festival contó con una destacada grilla artística, integrada por bandas y solistas de distintas localidades de la Patagonia, del país y del exterior. Los shows estelares estuvieron a cargo de Crystal Thomas, proveniente de Estados Unidos, y Ricardo Tapia, referente del blues nacional, quienes brindaron presentaciones muy celebradas por el público.
A lo largo de las jornadas se presentaron La Tetera de Russel y Chachi Gómez (Esquel), JR y la Hora del Blues (Trelew), S.T.L. (Esquel), Pey Etura (Lago Puelo), Los Zorros de Florindo (Trelew), Halftime Blues (Comodoro Rivadavia), Carucha Giménez & la Blue Tonic (Bariloche), DD Blues Combo (Esquel–Trevelin), además de los números centrales de Crystal Thomas y Ricardo Tapia.
El festival fue organizado por Rudy Murúa, con el acompañamiento de las Cámaras de Turismo y Comercio de Trevelin y de la Municipalidad de Trevelin y sus Parajes, y contó con el apoyo del Ente Mixto de Turismo, que gestionó los pasajes aéreos de los artistas internacionales.
Al realizar un balance del evento, el secretario de Cultura de Trevelin, Gustavo De Vera, destacó que este evento “empieza a posicionar a Trevelin como una referencia en el género”, y valoró especialmente el cierre de las jornadas, que calificó como “maravilloso”. En ese sentido, señaló que, pese a las dudas iniciales por las condiciones climáticas, “pasadas las siete de la tarde el viento calmó y pudimos disfrutar de un cierre espectacular”.
El funcionario remarcó la calidad de la propuesta artística, subrayando la presencia de figuras internacionales como Crystal Thomas y Ricardo Tapia, a quien definió como “la estrella del cierre”, junto a bandas regionales y locales. “Trevelin ratificó su vocación por el blues, un festival que fue declarado de Interés Municipal y Cultural y que ya nos permite empezar a soñar con una tercera edición”, expresó.
Asimismo, la secretaria de turismo, Cintia Figueroa, destacó la masiva convocatoria de público en la plaza y el acompañamiento de vecinos y visitantes de Esquel y de toda la región. En ese marco, puso en valor la participación del sector privado, que colaboró activamente para hacer posible un espectáculo de esta magnitud, tanto en logística como en gastronomía, sonido y organización general.
De Vera, también reconoció el trabajo del sonidista Daniel Almendra y resaltó la labor de Rudy Murúa, a quien definió como “la cabeza organizativa del festival”, destacando su trayectoria y experiencia en la organización de este tipo de eventos vinculados al blues.
En el plano logístico, se destacó además la conducción a cargo de Mauro Mateos, la coordinación de contactos con las bandas, los traslados de artistas internacionales realizados por la agencia Criollos y, en el caso de Ricardo Tapia, por la agencia Marcando Ruta, así como la disposición del escenario y la rueda de prensa desde el área de Cultura.
El 2º Festival Internacional de Blues contó con el acompañamiento de numerosos auspiciantes, comercios y prestadores turísticos, entre ellos: Arbo – Patagonia Wine & Café; Panificadora Esquel; FerroMac; Destilería Elder; Viñas del Nant y Fall; Colorshop; Casa de Té Nain Maggie; La Floral – Lodge de Cordillera; Axion Energy; Arroyo Escondido – Cabañas de Campo; Salvaje – The Patagonian Bar; La Perla – Hotel Boutique; Las Margaritas – Agua Mineral Natural; Rincón del Molino; Los Ciruelos – Suites & Cabaña; YPF – Best & Best SRL; Track Music; Marcando Ruta; El Patio del Rock; 259 Brewing Company y La Anónima, además de otros comercios y prestadores que colaboraron con servicios y excursiones.
Cabe destacar que el festival tuvo además un fin solidario, ya que lo recaudado fue destinado a los Bomberos Voluntarios, reforzando el carácter comunitario y solidario del evento.