Un pescador advirtió la presencia de un elemento sumergido en el arroyo Ludueña y dio aviso a las autoridades. Personal de Prefectura desplegó un rastrillaje que permitió recuperar piezas óseas y diversos objetos para su peritaje.
El episodio ocurrió en la zona de calle Azcuénaga al 9100, a la altura de uno de los puentes que atraviesan el arroyo Ludueña, en el extremo oeste de Rosario y cerca del límite con Funes. Un pescador que realizaba su actividad en el sector observó una figura extraña debajo de la superficie del agua y, ante la duda sobre su origen, optó por no manipular el lugar y llamar al 911.
La denuncia movilizó a efectivos de la Policía de Investigaciones, bomberos y Prefectura Naval Argentina. Tras resguardar el área para evitar alteraciones en la escena, personal especializado e buzos tácticos ingresaron al cauce para inspeccionar el punto señalado.
Durante el procedimiento se logró la extracción de un cráneo y de lo que sería un fémur de adulto tallado. Asimismo, se retiraron del lugar tres guadañas de tamaño pequeño y piezas de vajilla rota que se encontraban en el mismo sector del arroyo.
El caso quedó bajo la órbita del fiscal Matías Edery, de la Unidad de Siniestralidad Vial y Homicidios Culposos del Ministerio Público de la Acusación. Por disposición judicial, los elementos de vajilla y las guadañas fueron trasladados a una dependencia policial, mientras que los restos óseos se derivaron al Instituto Médico Legal para llevar adelante pericias antropológicas y forenses.
De acuerdo a las primeras vocerías judiciales, los restos se tratarían de piezas humanas de antigua data. Los análisis buscan determinar precisión sobre la edad, el sexo, la presencia de eventuales lesiones violentas y el tiempo de permanencia en el agua. En paralelo, los investigadores evalúan hipótesis vinculadas a elementos arrojados tras posibles rituales o altares religiosos, además de realizar cotejos con denuncias por averiguación de paradero vigentes en la región.
Fuente: La Capital