El Parque Nacional Lago Puelo informó que ya comenzaron a nacer los primeros pichones de tero, una etapa en la que estas aves requieren especial cuidado debido a que construyen sus nidos directamente sobre el suelo.
El pedido está dirigido especialmente a quienes recorren el área protegida durante estos días. Los pichones pueden encontrarse cerca de los caminos internos y, ante la presencia de algún peligro, tienen un comportamiento que puede resultar difícil de advertir para quienes circulan: en lugar de correr, se agachan y permanecen quietos.
Por ese motivo, desde el Parque recomendaron manejar despacio, prestar atención y evitar acercarse cuando se observe un tero anidando o la presencia de pichones.
Por qué es importante circular con cuidado
Los teros, cuyo nombre científico es Vanellus chilensis, nidifican directamente en el suelo. Esto hace que tanto los huevos como los pichones queden expuestos al tránsito de personas, vehículos y a la presencia de animales domésticos.
Una situación que puede pasar inadvertida es justamente cuando un pichón permanece quieto sobre el camino. Al sentirse amenazado, puede agacharse en lugar de escapar, por lo que resulta fundamental mantener la atención al circular.
El Parque Nacional Lago Puelo también pidió no acercarse a los nidos ni intentar tocar o levantar a los pichones. La recomendación busca evitar interferencias durante una etapa especialmente sensible para las aves.
Las mascotas deben quedarse en casa
Otro de los pedidos apunta directamente a quienes visitan el Parque con animales de compañía. Desde el área protegida remarcaron que las mascotas no deben ingresar, ya que los perros pueden perseguir a los pichones o afectar a las aves adultas. Además, los ladridos pueden ahuyentar a los padres, dejando a las crías sin protección durante un período en el que todavía son vulnerables.
El comportamiento de los teros también cumple una función dentro del ambiente. Su conocido canto puede actuar como una señal de alerta frente a la presencia de personas, animales u otras amenazas, permitiéndoles advertir sobre posibles peligros.
Disfrutar sin afectar la fauna
El nacimiento de los primeros pichones marca el comienzo de una etapa que puede observarse durante los recorridos por distintos espacios del Parque. Para quienes transiten por los caminos internos, la recomendación es sencilla: bajar la velocidad, mirar con atención y mantener distancia de las aves.
También se pide no alimentar a la fauna y retirar los residuos luego de permanecer en el lugar, evitando alterar las condiciones naturales del área protegida.
Con estas precauciones, se puede disfrutar del Parque Nacional Lago Puelo sin interferir con la crianza de los teros ni poner en riesgo a los pequeños pichones que comienzan a recorrer sus primeros días de vida.
O.P.