El mes de julio no empezó tranquilo para el gobierno de Chubut. Con la pandemia mundial como paisaje de fondo, el gobierno provincial tuvo una semana llena de idas y vueltas que terminó con las renuncias de Cecilia Torres Otárola y Andrés Meiszner.
Las repercusiones fueron casi inmediatas. El intendente Sergio Ongarato dejó en claro cuáles son sus preocupaciones con respecto al funcionamiento del gobierno y su relación con los municipios.
En primer lugar, Ongarato hizo hincapié en la situación de los empleados públicos de la provincia. Sin entrar en detalles, el intendente dejó en claro que las recientes renuncias se deben a que las condiciones de trabajo en el gobierno provincial no son ideales. En sus palabras, hay problemas tanto en lo operacional como en lo económico, debido a "errores que vienen desde hace 16 años".
Sergio Ongarato indicó que la designación de nuevos funcionarios también genera complicaciones para los municipios. En ese sentido, afirmó que las condiciones y los tiempos no son ideales para que un nuevo ministro se reúna con los intendentes para conocer los problemas y el trabajo que se venía llevando a cabo.
Por su parte, el gobierno de la provincia espera que las nuevas designaciones se hagan efectivas próximamente.