Por Lelia Castro
En un día tan especial como lo hoy, donde es inevitable que a todos se nos remueva algo en el interior, ya sea por tener un padre ejemplar, uno que ya partió, uno ausente, padres que lo dan todo y se desviven por sus hijos, así como otros que se desentienden por completo o aparecen de vez en cuando, queremos homenajear a José, quién demuestra día a día que su trabajo ha sido fundamental para formar y mantener a su familia. Conocido cariñosamente como Pepe o Pepucho, durante más de 20 años, ha desempeñado su labor como recolector de basura, convirtiéndose en una figura querida y respetada en su comunidad.
Un padre, en la mayoría de los casos, es quien brinda amor y protección, ese que juega y está en detalles muchas veces no reconocidos: el que lleva y va a buscar a los hijos a todos lados, el que te guarda el pedacito de carne que te gusta, quien lleva un regalito al estar enfermo, en algunos casos también cumpliendo el rol de padre y de madre a la vez.
Para conmemorar este día, charlamos con José María Abruzezze, que desde hace 15 años, junto a su esposa Olga y gracias a su trabajo diario formaron una hermosa familia, con sus tres hijas: Thalía, Tatiana y Brenda, quienes lo apoyan y le hacen el aguante todos los días. A través de su trabajo como recolector, ha podido brindarles una vida digna y llena de oportunidades. En estos tiempos difíciles que atravesamos como país, es consciente de las dificultades que muchas personas enfrentan para llevar un plato de comida a sus seres queridos.
Nació en Buenos Aires, pero desde pequeño se vino con su madre a vivir a Esquel, donde se crió en diversas instituciones, de muy chico en los mini hogares y luego en el hogar de adolescentes. Eso le dio la oportunidad de comenzar a trabajar desde muy chico y gracias a una beca, poder aprender un oficio y trabajar para la municipalidad.
“El paso por los mini hogares fue muy lindo, feo, triste, porque no teníamos nosotros en esas instituciones a nuestros padres, éramos de distintos barrios, sin padres, así que tuvimos que criarnos prácticamente sin ellos. Después estuvo el paso por el hogar de adolescentes, que también fue una etapa muy buena. Yo siempre digo que gracias a la institución que estuve fui alguien, porque si yo no me hubiese estado en una institución, quién sabe hoy dónde estaría, porque en esos años en la calle, como varios que hoy en día nosotros sabemos ver en la calle, que no tienen una solución, que no tienen una salida, hoy en día es lo que se está viviendo”.
Con tantos años y tantas horas de trabajo diarias, ha forjado una relación con sus compañeros de camaradería, ya se consideran como familia, y cada nuevo trabajador que ingresa tratan de incluirlo.
“Sin mis compañeros yo no podría ser esto. Porque cada vez somos más y somos una familia, así que hay que tratar de estar todos unidos y llevarnos bien. No siempre se va llevar bien, porque somos seres humanos y no se podría, pero tratamos de llevarnos la mayoría bien”.
Perseverante, ya hace más de 25 años que se dedica a la recolección, siempre con una actitud positiva frente a la vida. La interacción diaria con los vecinos ha sido un aprendizaje constante para Pepe. Cada día, enfrenta nuevas situaciones y desafíos, encontrándose con la amabilidad y gratitud de algunos, mientras que otros no pueden comprender del todo su labor. Sin embargo, José siempre mantiene una actitud positiva y trata de evitar conflictos, explicando pacientemente la importancia de la recolección diferenciada y la necesidad de separar los residuos. Muy agradecido también a la posibilidad que este trabajo le ha dado de prosperar en la vida.
“Uno anda en la calle todos los días, se encuentra con gente conocida, con gente que tiene familia y no tiene cómo llevarle un plato de comida o un pedazo de pan a su familia, por lo que estamos viviendo en el país. Agradecido a los años de servicio que llevo en el municipio y en la recolección”.
La mayoría de los vecinos son amables y respetuosos, pero hay gente que menosprecia ciertos tipos de trabajos, por lo que consideran que al ser recolectores, pasan necesidades y los tratan como mendigos.
“Me ha pasado hace años, que por el sólo hecho de ser recolector, me han regalado cosas que es como para tirar. Ellos piensan que porque nosotros somos recolectores no somos nada. Simplemente para nosotros es un trabajo más, que elegimos en este rubro”.
El suyo es un trabajo en el que hay que poner el cuerpo diariamente, corriendo, subiendo y bajando del camión, por lo que son propensos a sufrir lesiones. En una oportunidad pisó mal una piedra y lo tuvieron que enyesar. Unos días después, al sentirse mejor, se sacó el yeso él mismo para volver a trabajar, aunque finalmente tuvo que volver al médico.
Este padre de familia es el ejemplo de un hombre entregado a su trabajo y a su comunidad, de perseverancia y gratitud. Su historia nos inspira a valorar el esfuerzo y la dedicación de aquellos que, como él, trabajan incansablemente para hacer del mundo un lugar mejor.
En una emotiva despedida, José María quiere enviar un mensaje a todos los vecinos de Esquel, a la ciudad en su conjunto y a sus compañeros de la recolección. Les insta a seguir luchando día a día, sin importar las dificultades que puedan surgir. Les recuerda que nunca es tarde para empezar de nuevo y que cada obstáculo puede ser superado con perseverancia y determinación. Expresa su profundo agradecimiento a su familia, especialmente a su esposa ya sus hijas, quienes siempre le brindaron su apoyo incondicional. También, agradece a todos sus compañeros de trabajo, quienes han sido fundamentales en su vida y en su carrera como recolectores de basura.
“Yo el mensaje que le dejaría al vecino de Esquel, a toda la ciudad, a mis compañeros de la recolección, porque yo sin ellos no sería lo que soy hoy en la recolección, así que el mensaje mío sería a esa familia que la está peleando el día a día, que la está luchando, que por ahí le sale una changuita y por ahí no, que la sigan remando, sigan peleando por su familia. Que no bajen los brazos porque nunca es tarde para volver a empezar”.
Queremos hacer un agradecimiento especial al Área de Recolección de la Municipalidad, a la secretaria de Medio Ambiente Cecilia Gajardo y al director de Recoleccón Orlando Corro, que nos permitieron el ingreso a las instalaciones para poder realizar la entrevista.
En esta jornada para festejar, queremos desearles un muy feliz día a todos los padres, a los de sangre y a los del corazón, que junto a sus hijos y seres queridos sea un día de amor y celebración. En honor a todos esos padres que día a día se esfuerzan por trabajar y sacar adelante a sus familias, que dan el amor, la contención, el apoyo cotidiano.