Los incendios en Chile atraviesan uno de sus momentos más dramáticos. El Gobierno confirmó que el número de personas fallecidas ascendió a 21, mientras que más de 800 viviendas fueron destruidas y más de 40.000 hectáreas quedaron arrasadas por el fuego en las regiones de Biobío y Ñuble, las zonas más afectadas por la emergencia.
La tragedia golpea con fuerza a localidades ubicadas entre 400 y 500 kilómetros al sur de Santiago, donde el avance de las llamas obligó a miles de personas a evacuar y mantiene a gran parte del territorio bajo alerta roja.
Incendios en Chile: 21 víctimas fatales y miles de damnificados
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó en conferencia de prensa que en las últimas horas se confirmó el hallazgo de una nueva víctima fatal en Lirquén, en la región del Biobío. “De las personas fallecidas, 11 ya se encuentran identificadas, mediante análisis de ADN y huellas dactilares”, precisó el funcionario.
El balance oficial es contundente: 21 personas fallecidas, 20.278 personas damnificadas, 817 viviendas destruidas, 544 personas albergadas en 14 refugios habilitados, y más de 40.000 hectáreas calcinadas.
Focos activos y un operativo de gran magnitud
A pesar del intenso despliegue, el fuego sigue activo en distintos puntos. Elizalde detalló que 21 incendios continúan en combate, entre ellos los focos de Perales (Ránquil), Monte Negro y San Lorenzo (Quillón), Rahuel Bajo (Ránquil), además de incendios en Concepción, Laja y Florida, con afectación tanto en Biobío como en Ñuble.
Para enfrentar la emergencia, el Estado chileno movilizó un operativo que incluye 93 aeronaves trabajando en las zonas afectadas, y más de 130 toneladas de ayuda humanitaria transportadas
El incendio no está controlado
El presidente de la Junta Nacional de Bomberos de Chile, Juan Carlos Field, brindó un panorama cauteloso sobre la evolución del incendio. En diálogo con radio La Pauta, señaló que si bien la situación es “más calmada que durante la madrugada del sábado”, el fuego “no está controlado al 100%”.
Según explicó, alrededor de 3.300 bomberos fueron movilizados desde distintas zonas del país, incluyendo Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, además de los cuerpos locales de Biobío y Ñuble. Aunque parte de las delegaciones comenzó a replegarse, Field remarcó que el comportamiento del fuego sigue dependiendo en gran medida de las condiciones meteorológicas.
“Nunca vi una tragedia así”
Con cuatro décadas de experiencia, Field no dudó en calificar la situación como excepcional. “Estuve en Lirquén, en la zona cero, y en mis 40 años como bombero nunca vi algo igual. Incluso fue similar y peor a los incendios de 2017 en O’Higgins y Maule”, afirmó.
Mientras continúan las tareas de combate, control y asistencia a las comunidades afectadas, el SENAPRED mantiene la alerta roja en las regiones de Biobío, Ñuble y La Araucanía, ante un escenario que sigue siendo crítico y cambiante.
O.P.