La palabra “contenido” marca un punto de inflexión, pero no alcanza para dimensionar lo ocurrido en la Comarca Andina durante los últimos 10 días. Para entender por qué el incendio de Puerto Patriada ya es considerado uno de los más graves de las últimas dos décadas, hay que mirar los números, el contexto climático y la magnitud del despliegue que permitió frenar el avance del fuego.
El impacto territorial: 11.970 hectáreas
El incendio afectó casi 12 mil hectáreas de matorral, bosque implantado y bosque nativo, en una zona ambientalmente sensible y con alto valor ecológico. No se trata solo de superficie quemada: es naturaleza, corredores biológicos y áreas que tardarán décadas en recuperarse.
La peor sequía desde 1965
Uno de los datos más determinantes fue el contexto climático. La Comarca atraviesa la sequía más severa desde 1965, con suelos extremadamente secos, vegetación altamente combustible y humedad ambiental mínima. Este escenario convirtió cada ráfaga de viento en un factor de riesgo y explica la velocidad con la que el fuego se propagó en los primeros días.
Más de diez días de combate ininterrumpido
Desde su inicio, el 5 de enero, el incendio demandó más de diez jornadas consecutivas de trabajo en condiciones extremas. Las tareas se extendieron durante el día y la noche, con brigadas nocturnas, recorridas permanentes y turnos rotativos para sostener la línea de fuego.
Un despliegue sin precedentes en la zona
La contención del incendio requirió un operativo inédito en la Comarca Andina, con recursos provenientes de múltiples jurisdicciones:
-
8 medios aéreos, entre ellos el Airbus 737, uno de los aviones hidrantes más grandes del mundo
-
Helicópteros con helibalde, aviones anfibios y aviones hidrantes
-
Maquinaria pesada, camiones cisterna, autobombas y minibuses
-
Embarcaciones, drones y equipos de logística terrestre
Los medios aéreos operaron a demanda del personal de línea, en coordinación con el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, en un escenario donde el viento y la topografía limitaron muchas veces las maniobras.
Brigadistas en la cabeza del incendio
Uno de los momentos más críticos se dio cuando brigadistas fueron helitransportados a la cabeza del incendio para abrir fajas y trabajar con equipos de agua, mientras otros equipos avanzaban desde la cola del foco por el flanco izquierdo. Fue una estrategia de alto riesgo, diseñada para evitar que el fuego cruzara sectores del ejido.
Provincias unidas frente al fuego
Al operativo se sumaron brigadistas y recursos de Neuquén, Río Negro, Córdoba y Santiago del Estero, además de organismos nacionales, fuerzas federales, municipios y áreas provinciales. La emergencia obligó a un nivel de coordinación interprovincial poco habitual para Chubut.
Contenido no es extinguido
Aunque el incendio fue declarado contenido, la contención no es el final. La vigilancia continúa, con recorridas y observación permanente para evitar reactivaciones, especialmente ante cambios bruscos en las condiciones meteorológicas.
Lo que dejan los números
Más allá del anuncio, los números hablan por sí solos: hectáreas arrasadas, días de combate, personas evacuadas, viviendas consumidas por el fuego, familias que perdieron todo, recursos desplegados y un contexto climático extremo.
El incendio que tuvo origen en Puerto Patriada puso al límite a la Comarca Andina y que quedará como referencia obligada cuando se hable de fuego, sequía y territorio en la Patagonia.
Porque cuando el humo se disipa, lo que queda no es solo montaña quemado, sino una experiencia que marca un antes y un después.
O.P.