La localidad de El Hoyo fue sede de un encuentro centrado en la accesibilidad y discapacidad, donde se pusieron en discusión las principales barreras que afectan la integración plena de las personas en entornos urbanos y servicios públicos.
La actividad se desarrolló en el auditorio municipal y reunió a representantes de distintas organizaciones, instituciones y actores comunitarios, con el objetivo de repensar prácticas y mejorar la respuesta tanto del Estado como de la sociedad en general.
Barreras que van más allá de lo físico
Durante la jornada se hizo especial hincapié en la necesidad de identificar y reducir tres tipos de barreras: comunicativas, cognitivas y sociales.
Las barreras comunicativas fueron definidas como aquellos impedimentos que dificultan la emisión o recepción de mensajes, tanto en medios tradicionales como en herramientas tecnológicas. En este sentido, se remarcó la importancia de incorporar sistemas accesibles como pictogramas o señalización clara en espacios públicos.
En cuanto a las barreras cognitivas, se planteó la necesidad de diseñar entornos, servicios y dispositivos que sean comprensibles para todas las personas, independientemente de sus capacidades. Esto implica simplificar procesos, mejorar la señalética y adaptar contenidos.
Por último, las barreras sociales se vinculan con la falta de formación y sensibilización en ámbitos públicos y privados, lo que muchas veces deriva en prácticas excluyentes o en el desconocimiento de herramientas básicas para garantizar la inclusión.
Falencias detectadas en servicios
Uno de los puntos más importantes del encuentro fue el intercambio de experiencias entre los participantes, quienes señalaron dificultades concretas en la comunicación institucional.
Representantes vinculados a servicios esenciales, como el ámbito de la salud y la seguridad, mencionaron la falta de cartelería accesible, especialmente con pictogramas, en espacios como hospitales y dependencias policiales. Esta carencia se vuelve determinantes en situaciones de emergencia, donde la rapidez y claridad en la comunicación son fundamentales.
El análisis también incluyó la necesidad de anticiparse a escenarios de desastre o catástrofe, incorporando la perspectiva de la diversidad funcional en los planes de emergencia.
Participación de organizaciones especializadas
La jornada fue organizada por la Fundación de Sordos Comahue y contó con la participación de entidades como el Club de Leones de Neuquén, la Fundación Hacemos Accesibilidad y la Cruz Roja Argentina.
O.P.