Un hombre que cumplía prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario nocturno en Cholila fue encontrado el 31 de agosto, después de las 22, en un evento público en Epuyén y en aparente estado de ebriedad. A partir de este incumplimiento, la Justicia revocó los permisos que le permitían circular durante el día para trabajar y dispuso que continúe con arresto domiciliario las 24 horas.
El imputado había sido detenido el 25 de enero luego de amenazar violentamente a una víctima. En ese momento se le impuso la prohibición de acercamiento y contacto, pero tres días después incumplió esa medida y se dispuso su prisión preventiva. Con posterioridad, la medida fue morigerada y pasó a cumplir arresto domiciliario.
En junio se estableció un régimen nocturno, entre las 22 y las 6, y a fines de agosto se había ampliado su posibilidad de circulación durante el día para que pudiera trabajar entre distintas localidades de la jurisdicción.
El incumplimiento ocurrió pocos días después
La flexibilización de las condiciones había sido dispuesta apenas unos días antes del episodio que derivó en la nueva audiencia.
El 31 de agosto, personal policial encontró al imputado en un evento público de Epuyén pasadas las 22. Según se informó durante la audiencia, se encontraba en aparente estado de ebriedad y debía estar en ese momento dentro de su domicilio de Cholila.
La situación fue considerada un incumplimiento de las condiciones fijadas para la prisión preventiva. Además, continuaba vigente la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima.
Fiscalía pidió que fuera enviado a una comisaría
Durante la audiencia de revisión, el Ministerio Público Fiscal solicitó que la prisión preventiva volviera a cumplirse en una comisaría o establecimiento carcelario. La Fiscalía sostuvo que las medidas que habían permitido flexibilizar la detención no habían dado resultado y remarcó la reiteración de incumplimientos y la falta de acatamiento de las pautas establecidas judicialmente.
La Defensa Pública reconoció que el imputado había incumplido el horario, aunque sostuvo que no existió peligro de fuga ni intención de entorpecer la investigación. También planteó que el hombre no había intentado comunicarse con la víctima y explicó que el retraso en su regreso a Cholila se habría producido por un inconveniente con el transporte luego de una reunión familiar. Por esos motivos, pidió que no fuera enviado a prisión.
Arresto domiciliario durante las 24 horas
La jueza interviniente no hizo lugar al pedido de la Fiscalía para que el imputado fuera alojado en una celda. Consideró que no se habían acreditado nuevos riesgos procesales suficientes para aplicar la medida de encierro más gravosa. Sin embargo, sí entendió que el incumplimiento debía tener consecuencias y remarcó la incompatibilidad entre las condiciones otorgadas para que pudiera trabajar y su presencia en un festejo con consumo de alcohol durante el horario en el que debía permanecer en su domicilio.
Por ello, resolvió revocar los permisos de circulación diurna y establecer nuevamente la prisión preventiva bajo modalidad de arresto domiciliario durante las 24 horas, en su vivienda de Cholila y sin salidas. También se mantuvo la prohibición absoluta de acercamiento y contacto con la víctima.
La nueva medida regirá hasta fines de octubre, cuando se volverán a revisar las condiciones cautelares de cara al inicio del juicio oral.
La resolución fue comunicada a las comisarías de la zona para que se realicen controles sobre el cumplimiento de la detención domiciliaria.
O.P.