Los docentes universitarios nucleados en la Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (Conadu Histórica) anunciaron un paro nacional universitario que se extenderá durante cinco días, entre el 16 y el 20 de junio. La decisión fue adoptada en un plenario de secretarías generales y forma parte de un plan de lucha que busca visibilizar la situación que atraviesan las universidades nacionales.
La medida alcanza a las instituciones donde tienen representación los gremios adheridos a la federación, entre ellas varias casas de estudio de la Patagonia.
Desde la organización sindical señalaron que el conflicto está vinculado al deterioro de los salarios docentes, la falta de actualización presupuestaria para las universidades y la ausencia de una convocatoria formal a negociaciones paritarias.
Reclamo por salarios y financiamiento
Según expresaron desde Conadu Histórica, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores universitarios es uno de los principales puntos de conflicto.
Los representantes gremiales sostienen que los incrementos otorgados hasta el momento no lograron compensar el impacto de la inflación sobre los ingresos del sector, situación que afecta tanto a docentes como a investigadores y personal académico.
A ello se suma el reclamo por una actualización de los recursos destinados al funcionamiento de las universidades nacionales, que enfrentan mayores costos operativos en áreas como mantenimiento, servicios, investigación y extensión.
La federación también ratificó su apoyo a los proyectos vinculados con la Ley de Financiamiento Universitario, una iniciativa impulsada por distintos sectores del sistema educativo para garantizar recursos estables para las casas de estudio.
Acciones junto al Frente Universitario
Además del paro nacional universitario, el plenario resolvió coordinar nuevas acciones junto al Frente Universitario, espacio que reúne a federaciones estudiantiles, gremios docentes y representantes de las universidades.
El objetivo es desarrollar actividades de visibilización que permitan trasladar el debate sobre la situación presupuestaria y salarial al conjunto de la sociedad.
Desde el sector consideran que el conflicto no se limita a una discusión salarial, sino que también involucra las condiciones de funcionamiento de las instituciones y la continuidad de distintos programas académicos.
Preocupación por el segundo cuatrimestre
Uno de los puntos planteados por los gremios es la incertidumbre respecto del desarrollo del segundo cuatrimestre.
Según advirtieron, la falta de respuestas por parte del Gobierno nacional podría profundizar el conflicto durante los próximos meses y generar dificultades en el normal dictado de clases.
En ese contexto, insistieron en la necesidad de convocar a una mesa de negociación que permita abordar las demandas salariales y presupuestarias planteadas por el sector universitario.
Mientras tanto, el paro nacional universitario previsto para la segunda quincena de junio se perfila como una de las medidas de fuerza más extensas del año dentro del sistema de educación superior, en un escenario donde docentes, estudiantes y universidades continúan reclamando definiciones sobre el financiamiento y el futuro de la educación pública.
O.P.